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domingo, 14 de junio de 2020

El bar de Europa

Esta semana hemos presenciado, atónitos, cómo el Gobierno ha permitido  que a partir de mañana lunes, 11 000 turistas alemanes puedan viajar hasta Baleares a disfrutar de sus bien merecidas vacaciones. Una semana antes de que los propios españoles podamos viajar entre provincias. Ni siquiera podemos visitar a nuestros familiares enfermos de otra provincia. Pero no se alarme. Está todo controlado. Se realizará un estricto protocolo sanitario. A los turistas que lleguen, se les tomará la temperatura y se les realizará un seguimiento telefónico. ¿Quién no puede enamorarse de un país así? Estamos a la vanguardia en la lucha contra el Coronavirus. Por supuesto, Alemania ya ha avisado que si algún compatriota suyo enferma, no será repatriado... Ya nos ocuparemos nosotros de estas menudencias.
La nueva normalidad —yo prefería nuestra antigua normalidad— va unida irremediablemente con la reapertura del ocioLo importante es lo importante. No somos conscientes, o no queremos ver, que un repunte de la enfermedad sería una catástrofe. Urge, por tanto, que la plebe vuelva a los bares. A pesar de las dificultades de los hosteleros, el Gobierno insiste en la apertura de locales. Sin olvidar el fútbol. Sigo sin comprender qué razón hay para reanudar La Liga. Porque el fútbol es para los espectadores. Y si no hay público en los estadios, la verdadera y única razón es la económica. Parece fútbol, pero no es fútbol. Es evidente que nuestros gobernantes siguen empeñados en ofrecer al pueblo pan y circo. Pero no se haga el indignado a estas alturas. Es lo que en el fondo demandamos. Podríamos haber empleado tanto tiempo y dinero en I+D+i, pero no. Vamos a lo seguro. Ya tendremos tiempo de ser una potencia tecnológica. Hoy, nuestra principal, y casi única aspiración, es ser una gran potencia turística. No en vano, el turismo representa más del 14% del PIB. Ya sabe. Si usted quiere desarrollarse profesionalmente, no le quedará más remedio que hacer las maletas... pero no se preocupe. Siempre puede volver a casa a embriagarse con sus antiguos amigos. 

Ya tendremos tiempo de invertir en educación. A lo sumo, abrimos los centro escolares para poder dejar a nuestros hijos entretenidos mientras nosotros trabajamos o hacemos nuestros quehaceres. Son guarderías de hijos. ¿A quién le importa su formación? Son pocos padres quienes han mostrado su desacuerdo con las decisiones de promocionar de sus hijos. Su único interés es que su retoño pase de curso. ¿Qué más da si aprende o no? Aunque, honestamente, el Gobierno actúa en consecuencia. Sabe que somos el bar de Europa, donde millones de turistas llegan cada año a nuestro país con la única idea de ser un destino de alcohol y sexo. Por tanto, la mejor inversión es enseñar a los alumnos a servir cervezas en los bares, o hamburguesas en restaurantes de comida rápida. Es muy posible que sea su profesión el día de mañana. 

Piensen.
Sean buenos.

Ya que volvemos a los bares, permítanme que la canción elegida sea un clásico. El calor del amor en un bar. Estoy seguro que hará las delicias de los nostálgicos de los 80. No la dejan escapar. Con todos ustedes: ¡Jaime Urrutia... y el maestro Bunbury!
https://www.youtube.com/watch?v=EfOch4v761s


domingo, 30 de septiembre de 2018

Asco de políticos

Hoy tenemos un nuevo escándalo político en nuestro país. Da igual cuándo lea esto. Da igual incluso el país. Y, por supuesto, da igual el signo político. Todos los días nos encontramos con los mismos titulares. Políticos acusados de abusos sexuales, o de copiar tesis doctorales, o de obtener másteres de forma fraudulenta, o de problemas fiscales, o sorprendidos comprando ropa a través de la tablet en el Congreso —o jugando al Candy Crush— que los hay reincidentes... El abanico es infinito, como la estupidez humana. Y, por supuesto, están sus palmeros. Los medios afines que obedecen las voces de sus amos, atacando inmisericorde al rival, rebuscando en el lodazal posibles noticias para desprestigiar y ensalzando cual césares victoriosos a sus patronos, justificándolos en caso de ser pillados in fraganti. Vomitivo, sin duda.
Corrupt Legislation (1896) de Elihu Vedder.
Aterra pensar que haya grupos de presión —lobby lo llaman los posmodernos trasnochados— que dirigen los gobiernos nacionales desde la sombra, convirtiendo a nuestros políticos en unos peleles. Lo más grave quizá es que con sus pérdidas de tiempo, su inacción, su falta de interés, sus refriegas sin buscar el bien común, sino sus minutos de gloria en los medios, las legislaturas se van terminando sin que hayamos avanzado nada. Más bien al contrario. La sensación es que estos políticos, esta gentuza, está en ese mundo no para servir al ciudadano, ni para lograr que avance el país. Sino, simple y llanamente, para lucrarse de una u otra forma. ¿Se ha fijado en qué pocos políticos tienen un trabajo —por supuesto sin enchufe— en una empresa privada sin relación con la Administración? Sus únicos méritos son tener el carné de pertenencia al partido. Ese carné que les abre las puertas de un sueldo que no merecen.

¿Tan difícil es empezar a hacer política de verdad? ¿No creen que el país tiene suficientes problemas de envergadura para perder el tiempo en nimiedades, en estupideces? ¿Hace falta recordar que el último informe de Cáritas cifra la precariedad social en España en seis millones de personas? ¿O que la pobreza infantil afecta a uno de cada tres niños en nuestro país? ¿Que nuestra educación es paupérrima? ¿Que la fuga de cerebros se cebe con nuestros jóvenes? ¿O que nuestros servicios sociales son dramáticos? ¿Por qué no explican cómo vamos a mejorar la competitividad y otros temas urgentes? No me creo que nuestros dirigentes no sean capaces de ver que la caja de pensiones va a estallar en diez años como máximo. Si lo único que les preocupa son sus zarandajas, confirmará nuestras sospechas. Son unos golfos. Lo cual es triste, pero lo que más me ofende es que usted y yo sigamos siendo tan idiotas, tan estúpidos y sigamos haciéndoles el juego a estos indeseables. ¿No ha llegado ya el momento de cambiar?

Piensen.
Sean buenos.

Esta semana he celebrado el decimosexto aniversario de mi boda con Maribel. Lo mejor que he hecho en mi vida, sin duda. Así ¿qué mejor que dedicarle esta canción? Suscribo todo lo que dice la canción. Es un verdadero MO-NU-MEN-TO. Con todos ustedes: ¡Jaime Urrutia!
https://www.youtube.com/watch?v=vvzYotFccAY

domingo, 6 de marzo de 2016

Necosim y Eofhat

Hace mucho, mucho tiempo, en un lejano reino, a miles de leguas de aquí, vivía una hermosa princesa, llamada Nesocim, famosa en el mundo entero por su beldad y por su dulzura. Nadie sabe cómo pero se enamoró de un joven llamado Eofhat. Hay quienes afirman —aunque sin ningún criterio, puesto que era falso— que el joven empleó algún bebedizo e incluso sortilegios de todo tipo para enamorar a la dama, pues resultaba imposible que una dama tan bella se fijara siquiera en él. Ellos no hicieron caso a las habladurías y con el paso del tiempo se casaron y tuvieron dos hermosos hijos que eran la alegría de su casa.

Pero un día la princesa cayó enferma de un extraño mal. Nadie sabía qué le pasaba. Acudieron a todos los médicos, magos, brujos y hechiceros que conocían, pero nadie logró encontrar la causa del mal que aquejaba a la princesa. Se desesperaron, buscaron mil y una soluciones, pero no hallaban respuesta a tanto sufrimiento. Lo sencillo hubiera sido huir...

Pero huir no era la solución. Y aquí ocurrió lo extraño. Fue a través del dolor, del sufrimiento diario, de cuidar a la princesa en sus fatigas... En resumen, de dar su vida por la de ella, donde el joven encontró sentido a su sufrimiento. Cuanta más vida entregaba él por ella, más vida recibía. Fue en esa cruz, escándalo para los gentiles y necedad para los griegos donde el joven encontró el verdadero sentido. Cuando él moría por ella, más fuerte era su amor hacia ella. Su cruz de sufrimiento se había convertido en una cruz gloriosa. A pesar del dolor, había descubierto que la princesa era la mujer ideal para él. Hoy puede estar feliz porque ama a su princesa y la princesa lo ama.

Piensen.
Sean buenos.

La canción de hoy es Maribel. Porque como el protagonista de la canción un servidor por tus besos Maribel, daría la vida. Con todos ustedes: ¡Jaime Urrutia!
https://www.youtube.com/watch?v=cc0grBkWLPI