lunes, 2 de septiembre de 2013

Fracking

Es posible que muchos de ustedes desconozcan qué significa este término anglosajón. Reconozco que yo mismo no lo había oído hasta hace bien poco, durante mis recientes vacaciones por mi querida Santander. Se utiliza esta palabra para referirse a la Fractura Hidráulica, es decir, a extraer gas o petróleo fracturando la roca —generalmente esquistos y pizarras—. El proceso es relativamente sencillo, se realiza una perforación y se introduce a presión agua con arena y diversos elementos químicos. De esta manera se extrae el gas atrapado en la roca.

Es una técnica muy empleada en Estados Unidos, donde se emplea desde 1860, aunque no se explotó de manera industrial hasta 1949. No pierdan de vista que, desde entonces, en Estados Unidos el precio del gas natural ha descendido un 44%, mientras que en Europa ha aumentado un 23%. Es pues, una forma barata de extraer combustibles fósiles. A priori parece una opción idónea, pero no. No lo es. Las repercusiones medioambientales son terribles. La más evidente es la contaminación de las aguas subterráneas, aunque también está el elevado consumo de agua y la contaminación atmosférica. Los elementos químicos utilizados son más de 500. Son secretos y se sospechan que pueden ser cancerígenosTambién se relaciona con la provocación de terremotos. Algo como ven muy grave. El Parlamento Europeo ha reconocido ya en un informe que es una técnica muy contaminante. Si está demostrado que es nocivo, ¿qué esperamos para prohibirlo de manera tajante?

Simplificando todo es evidente que el único argumento a favor del fracking es la rentabilidad económica, mientras que en contra está la elevada contaminación. Ante este escenario quedan pues algunas preguntas sin resolver. ¿Van a primar los intereses económicos de las empresas energéticas o nuestra salud? ¿Cree usted que los dirigentes de estas empresas, entre los que incluyo a los ex presidentes González y Aznar —consejero de Gas Natural y asesor de Endesa respectivamente— vivirían en una zona afectada por la Fractura Hidráulica? ¿Sus hijos beberían el agua del grifo que pudiera estar contaminada? Si la respuesta es no solo me queda una explicación: Poderoso caballero es don dinero... ¡Qué pena!

Piensen.
Sean buenos.

La canción regalo de hoy es Springhill mining disaster. Es una versión de la canción compuesta por Peggy Seeger y Ewan McColl tras los diferentes accidentes mineros que ocurrieron en Springhill, Nueva Escocia, Canadá y que la banda irlandesa interpretó para llamar la atención sobre los peligros mineros. Parece que hablan del Fracking. Disfruten. Es U2.









3 comentarios:

  1. Bienvenido Diegvs. Hoy, todos de vuelta. Acertado en tus artículos como siempre. Gracias por tus reflexiones y tus regalos musicales. ;)

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    1. Acertado... coño, dí si estás de acuerdo o no. Si crees que puede ser cancerígeno o no, si te jode que pueda ponerse en riesgo la salud, si en definitiva es un mal necesario, porque sí o sí se necesita energía -con independencia del beneficio económico desmedido-

      joder, mójate. Basta de buenismo.

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  2. Y ahora opino yo:

    Empiezo por la fiabilidad de los estudios. Pague usted a una consultora y le hará un informe con las conclusiones que usted necesite. Esto es así. Por tanto, ojo con decir amén a cualquier estudio, porque lo único que demuestra es que alguien lo ha encargado. Desgraciadamente, viene bien que la plebe sepa poco porque, de este modo, normalmente no cuestionará. Así se han cimentado, entre otras cosas, las religiones. Y suele funcionar.

    Ahora intento reflexionar yo: Preguntaría las posibles alternativas al método de extracción empleado y a partir de ahí poder concluir la más ventajosa. Evidentemente, dependerá de a quién pregunte (como con las consultoras). Pero si es necesario contar con esa energía y además me estás diciendo que se ha reducido el precio prácticamente a la mitad... pues qué quieres que te diga.

    Puedo ser consciente de la necesidad de cuidar el medio ambiente. Pero se da la circunstancia de que el medio ambiente y los elementos contaminantes no suelen respetar las fronteras, y me explico: mientras países como China o Rusia, por citar los dos primeros que me vienen a la cabeza, no respeten las reglas del juego que aceptan el resto y, en cambio, sus productos lleguen a nuestros mercados, señores, hacemos el Quijote. Unos gastando en condiciones ambientales que conllevan un coste y, en consecuencia, pérdida de competitividad, para cuidar el entorno y hala: un Chernobil que afecta a media Europa, una nube de gas de una macro ciudad China que se va al Ártico, un buque cisterna pirata de Gibraltar que llena de mierda Algeciras...

    Pues eso: mediten... y si hay que "frankiar", por mi que frankíen, pero que bajen el gas.

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