domingo, 5 de abril de 2020

Coronavirus y África

Durante una tertulia en la cadena francesa LCIJean-Paul Mira, jefe del servicio de reanimación del Hospital Cochin de París, y Camille Locht, directora de investigación en el INSERM, Instituto de la Salud y la Investigación médica, se plantea la posibilidad de probar una vacuna contra el Coronavirus en África. Argumentan los doctores que allí la población no cuenta con mascarillas, ni tratamientos, ni reanimación. Incluso llegan a afirmar que ya se están realizando estudios de SIDA con prostitutas en el continente africano. No es la primera noticia parecida. Hace días ofrecían 4000 euros a voluntarios para que se dejasen inocular el virus para probar vacunas. Ya les aseguro yo que no serán ni ricos, ni políticos por supuesto. Serán los de siempre. La chusma. Me sorprende que estas eminencias no hayan elegido a africanos que viven en Francia. Les habría salido más barato... Al final, los médicos franceses trataron de disculparse con mayor o menor fortuna. No importa ya. El mensaje está enviado.
En un momento en el que  estamos sobresaturados de información acerca del Coronavirus, sorprende que la noticia hubiera pasado desapercibida si no es porque varios futbolistas de renombre, el senegalés Dembe Ba, el camerunés Samuel Eto'o y el costamarfileño Didier Drogba mostraran su indignación ante estas declaraciones. Y además, con contundencia. Ba los acusó de racista, mientras que Eto'o  llamó hijos de meretriz a los médicos. Por último, Drogba afirmó que los africanos no son cobayas humanas. Afortunadamente, el fútbol sirve alguna vez para denunciar actitudes racistas. Admitamos que si no hubiera aparecido en la sección de deportes de la prensa, ninguno de nosotros lo habría leído. Habría pasado sin ninguna repercusión.

Es la decadencia de occidente. Salvar el capitalismo a toda costa. Da igual si se lleva por delante a cientos de miles de personas. Lo que importa es lo que importa. Porque si esas personas son negras o pobres, importan mucho menos. Hay vidas de primera, de segunda, de tercera... y luego los negros de África. La chusma. Somos una generación podrida. ¡Qué horror! ¡Y qué desolación! Por supuesto, siempre habrá quien justifique estas aberraciones creyendo que hace un bien. Gracias a estas pruebas se han salvado muchas vidas. Permítanme decirles a quienes así piensan que son gentuza. Las pruebas siempre con los pobres. Pensaba que habíamos aprendido algo a través de los siglos, pero estaba errado. Se nos llena la boca de grandilocuencia, de solidaridad, de empatía, pero es todo una farsa. Sus vidas no nos importan. Nunca nos han importado los pobres. Somos muy generosos, hasta que nos tocan lo que es nuestro. Espero que la historia nos juzgue como nos merecemos. 

Piensen.
Sean buenos.

En estos tiempos de canciones de resistencia frente al Coronavirus, me he tomado la libertad de elegir Resucitao. Una versión del clásico I will survive, pero con un toque mucho más roquero y gamberro. Seguro que hace las delicias de todos ustedes, y en especial, de mi hermano don Pablo. Con todos ustedes: ¡Los Enemigos!
https://www.youtube.com/watch?v=n476FeCfAt8

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